24 jun 2011

Encontrar el Otoño

Nacemos obligados a aceptar nuestra situación, los padres que se nos imponen, el lugar en el que se nos ubica, el estatus económico... Desde pequeños nos perdemos de experiencias de las que no nos damos ni cuenta, experiencias que al otro lado del mundo, chicos de tu edad viven como eventos cotidianos... Pensar en ello me alegra y entristece a la vez, mi alma se siente tibia al pensar que hay niños que no tendrán que aguantar el divorcio de sus padres, hombres apuntándoles con armas, el miedo de no poder salir solo de casa, regresar antes de las 19:30... Todas estas aventuras endurecen demasiado, te hacen una persona desconfiada que no se piensa dos veces en ocultar sus pensamientos, sentimientos... Me alegro por aquellos niños que desde pequeños saben lo que es un invierno, que desde pequeños han dejado pasar cada otoño y cada primavera sin apreciar la belleza de estos... me pregunto cuantas personas han ido e irán este verano a la playa sin pensar ni un segundo en aquellos que jamás se han acercado al mar.
Es por eso que aborrezco el lugar donde nací, esta ciudad tan grande y poblada enfría demasiado el corazón. No paro de pensar en como se sentirá todo aquello que perdí en mi juventud, en lo interesante de un pino cubierto de nieve durante la navidad
¿A que huele la brisa de una montaña nevada?

Espero con ansias el día en el que pueda salir de aquí, de este lugar donde solo estoy logrando cultivar odio, para poder disfrutar de aquellas cosas y oportunidades de las que fui privada en mi infancia.


¿Dejarías tu comodidad actual para vivir experiencias que no sabes siquiera si te gustaran?

Nuevamente, yo si.

Mel

No hay comentarios:

Publicar un comentario