Nacemos obligados a aceptar nuestra situación, los padres que se nos imponen, el lugar en el que se nos ubica, el estatus económico... Desde pequeños nos perdemos de experiencias de las que no nos damos ni cuenta, experiencias que al otro lado del mundo, chicos de tu edad viven como eventos cotidianos... Pensar en ello me alegra y entristece a la vez, mi alma se siente tibia al pensar que hay niños que no tendrán que aguantar el divorcio de sus padres, hombres apuntándoles con armas, el miedo de no poder salir solo de casa, regresar antes de las 19:30... Todas estas aventuras endurecen demasiado, te hacen una persona desconfiada que no se piensa dos veces en ocultar sus pensamientos, sentimientos... Me alegro por aquellos niños que desde pequeños saben lo que es un invierno, que desde pequeños han dejado pasar cada otoño y cada primavera sin apreciar la belleza de estos... me pregunto cuantas personas han ido e irán este verano a la playa sin pensar ni un segundo en aquellos que jamás se han acercado al mar.
Es por eso que aborrezco el lugar donde nací, esta ciudad tan grande y poblada enfría demasiado el corazón. No paro de pensar en como se sentirá todo aquello que perdí en mi juventud, en lo interesante de un pino cubierto de nieve durante la navidad
¿A que huele la brisa de una montaña nevada?
Espero con ansias el día en el que pueda salir de aquí, de este lugar donde solo estoy logrando cultivar odio, para poder disfrutar de aquellas cosas y oportunidades de las que fui privada en mi infancia.
¿Dejarías tu comodidad actual para vivir experiencias que no sabes siquiera si te gustaran?
Nuevamente, yo si.
¡Paquidermos del mundo! No importa dónde estéis, no importa cuántos seáis...pero por favor, responded a nuestra llamada.
24 jun 2011
Encontrar el Otoño
23 jun 2011
Fantasmas y autoexterminio humano (II)
Que cuando la tecnología está disponible el hombre la use, es un hecho. Que tecnológicamente se está avanzando a pasos agigantados, es un hecho.
Mi abuela murió con una válvula mecánica en el corazón que la ayudó a bombear sangre durante 13 años. ¿Siguió siendo completamente humana después de la operación?
En nuestra discusión propuse (desde mi completa ignorancia científica) que quizás la esencia humana, su cerebro, el hecho de que cada uno de nosotros sea diferente, no sea más que un conjunto de factores aleatorios que nos forman como tales. También propuse que, con toda seguridad, la ciencia iba a terminar fabricando cerebros artificiales, algo así como los cerebros positrónicos que Isaac Asimov usa en sus novelas de 'Yo, Robot'.
Si se lograra tal hazaña, ¿qué separaría a partir de entonces lo humano de lo mecánico?
Ambos estuvimos de acuerdo en que la humanidad usaría su ventaja evolutiva para seguir explotando su entorno e incluso explotar a parte de su especie, pero no tuvimos ni la menor duda de que, aunque todo en conjunto le fuera bien, el hombre seguiría investigando y mejorando su prototipo hasta convertirlo en una versión literalmente más avanzada de si mismo.
En el momento en que la nueva especie tome consciencia de si misma, nos daremos cuenta de llevamos siglos preparando nuestro propio fin.
Seguiré desarrollando el tema mañana, en el siguiente post de Fantasmas y autoexterminio humano, hasta entonces.
Fantasmas y autoexterminio humano (I)
No es una película de acción, tampoco es una historia fantástica, aunque nos lo quieran hacer creer. Es mucho más.
Antes de empezar me gustaría aclarar que a quien no haya visto la película le va a costar un poco ligar conceptos e ideas. Algunos fragmentos de texto incluirán spoilers. Ahí lo dejo.
22 jun 2011
The Path
Tan solo iniciar el juego, empieza el recorrido de la vida: debes elegir cual de las seis hermanas serás, todas muy distintas entre ellas, con marcadas personalidades y edades.
El juego solo tiene una regla (impuesta, claro está, por la madre): para llegar a casa de tu abuela, NO puedes salir del camino. El jugador emprende así, un camino largo y aburrido a través de aquel sendero de tierra rodeado por un denso bosque…. Y por cierto, los personajes no son precisamente los más rápidos, vamos… como chicas que usan tacones en zonas rurales.
Cuando por fin llegas a la casa, recorres lentamente cada habitación, detallas cada pieza del gusto de tu abuela… Y ZAS! El juego termina, y para tu sorpresa… has fallado, un gran GAME OVER te saluda amablemente, informándote que no has encontrado lo que buscabas, que por seguir la única regla impuesta por tu madre, te has perdido el sentido de la diversión y la realidad sobre aquel camino; se te entrega otra oportunidad, una en la que has de hacer algo interesante, y esto es, nada mas y nada menos, que romper la única regla.
Te adentras valientemente en aquel bosque oscuro, donde dependiendo de tu capacidad de observación y tu paciencia, encontraras cosas grandiosas y diversas, captadas de distinta forma según la hermana que eligieras jugar. Y claro, tarde o temprano encontraras eso por lo que tu madre te prohibió salir del camino: un lobo feroz, que muy trabajador nos recordará porque no debimos salir del camino... Nos llevará, heridas y deprimidas, hasta la casa de nuestra abuela… Que no estará precisamente como la recordábamos, ¿Pero sabes que? Esta vez, no has perdido.
La vida es un camino en el que nos inician nuestros padres, nos indican una meta (la casa de la abuela) y nos imponen una regla que asegure nuestro bienestar, seguir esta regla y caminar a mitad de la carretera, nos alejara de las flores y los secretos ocultos en el bosque, claro que… no seguirla… nos hará toparnos tarde o temprano con nuestro lobo feroz, quien sin piedad lastimará lo que somos, cortando tajante una etapa, casi como la sucesión de la muerte, y marcando con una enseñanza distinta según cada individuo.
¿Te atreves a caminar por el bosque, a pesar de que eso rompe la única regla impuesta por quien te dio la vida, y sabiendo que te toparas inevitablemente con un lobo feroz?
Yo si.
Mel
21 jun 2011
Hola, mundo elefántico!
Son a la vez buenos y malos momentos, creo que escribir puede ayudarnos a desarrollar las semillas de ideas que nos vamos formando por cada cosa que pensamos.
Me llamo Fari y, pese a tener 19 años me siento como si tuviera 5 y 40 a la vez. Al igual que Mel, me da la sensación de haber nacido donde no tocaba...aunque empiezo a dudar si habrá algún lugar en el que un Elefante Amarillo se sienta como en casa.
Y bueno, poco más. Para variar Mel ha entrado en mi cabeza, se ha adueñado de mis ideas y las ha copiado en su primer post...bien empezamos!
Bienvenidos al circo.
Dar el primer paso.
El humano pasa sus días buscando diferenciarse de quienes le rodean, la ironía se presenta cuando alguien realmente distinto da la cara por sus creencias.
Yo soy Mel, una chica de 17 años que nació donde no debía, desde siempre la vida y las personas que me rodeaban me ayudaron a entender que no solo soy diferente, sino que por sobre todo, no quiero ser como los demás. Vivimos en un mundo donde somos tratados como ovejas, ovejas que estéticamente deben ser siempre deseables, dispuestas a seguir siempre a su pastor, caminar como las demás, oler como las demás, en fin... ¿Pero qué pasa cuando eres diferente? No tratarse de la oveja negra del rebaño, no... Eso sería demasiado simple, ¿Y si se trata de algo aun mayor? Un cambio que todos puedan notar, ser un Elefante Amarillo que después de tantos años de disfrazarse con lana, ha decidido desobedecer al pastor.
Ahora que hemos aceptado lo que somos, ¿Podremos vencer a la necesidad que tiene la sociedad de que cada individuo se mantenga constantemente en su rumbo a través de este camino recto de obediencia? Estoy lista para molestar a aquellos que dan por hecho que yo debo ser igual a ellos, estoy lista para ser diferente.
Y así lo más difícil esta hecho: dar el primer paso. Todo se empieza por el comienzo.
¿Cuántos Elefantes Amarillos habrá ocultos entre tantas ovejas? Estamos aqui para averiguarlo.

